Biomarcadores en esclerosis múltiple: Clínica
Dr. José Manuel García Domínguez
Unidad de Enfermedades Desmielinizantes, Servicio de Neurología, Hospital General Universitario Gregorio Marañón, Madrid
La esclerosis múltiple (EM) se caracteriza por ser una enfermedad extremadamente heterogénea, donde la evolución individual es impredecible. En las últimas décadas el esfuerzo por encontrar biomarcadores ha sido la norma y es solo en los últimos años cuando se han empezado a obtener resultados positivos. En esta lección se reflejarán los marcadores radiológicos y de laboratorio más relevantes y se discutirán las aportaciones que la clínica puede ofrecer.
La mayor dificultad para la identificación de biomarcadores en la EM radica en la necesidad de un largo tiempo de observación para obtener los resultados de esos marcadores y la problemática del acceso al sistema nervioso central y sus fluidos, inherente a todas las enfermedades neurológicas. La aparición de las nuevas técnicas con sensibilidad aumentada como los ELISA (enzyme-linked immunosorbent assay) de nueva generación ha permitido un increíble desarrollo en esta búsqueda de biomarcadores, como se comentará más tarde.
Debido al carácter neurodegenerativo de la EM, disponer de biomarcadores adecuados para ajustar el tratamiento de forma precoz es absolutamente fundamental, así como de otros biomarcadores que permitan minimizar los riesgos asociados a las diferentes terapias. Actualmente, el esfuerzo se centra en implementar estos biomarcadores de forma global y confiable en la práctica clínica, de tal manera que se consiga una validación robusta que permita así poder adecuar las decisiones terapéuticas, a tiempo y con riesgos asumibles.