LECCIÓN

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MÓDULO

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Biomarcadores en la enfermedad de Parkinson: Neuroimagen

Dra. Irene Berzosa González

Unidad de Trastornos del Movimiento, Servicio de Neurología, Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, Barcelona. Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Neurodegenerativas (CIBERNED), Universitat Autònoma de Barcelona

Conclusiones

  • Los biomarcadores de neuroimagen (Figura 4) accesibles en la práctica clínica habitual en EP son, a nivel estructural, la RM craneal y la STC, y a nivel funcional el DaT-SCAN, la PET [18F] FDG y la [123I] MIBG. Estas técnicas presentan limitaciones para realizar un diagnóstico preciso de los distintos parkinsonismos, sobre todo en fases precoces. Debido a su baja sensibilidad, a menudo es necesario recurrir a combinaciones de técnicas de imagen estructural y funcional.
  • En las últimas décadas han surgido numerosas pruebas de neuroimagen con un papel prometedor como biomarcadores diagnósticos, de progresión y de respuesta a los tratamientos modificadores de enfermedad en la EP.
  • Se precisan futuros estudios multicéntricos longitudinales que repliquen los hallazgos obtenidos en cohortes más extensas y bien diferenciadas, que contemplen la heterogeneidad de los individuos a estudio (incluyendo fenotipos clínicos de EP, estado cognitivo, tratamiento recibido) y las distintas fases de la enfermedad. Además, se necesita más investigación para mejorar y estandarizar las técnicas de medición.
  • El desarrollo de tecnologías que mejoren el conocimiento de la fisiopatología subyacente, los cambios funcionales que preceden el daño estructural y los síntomas motores y cognitivos permitirá seleccionar sujetos en fases preclínicas/prodrómicas vulnerables sobre los que estudiar y aplicar las prometedoras terapias modificadoras de la enfermedad para cambiar el paradigma terapéutico de la EP.