CASO CLÍNICO 1
A continuación, se ilustra un caso clínico paradigmático que muestra tanto la complejidad que implica el manejo del tromboembolismo venoso (TEV) asociado a gliomas, como el impacto pronóstico sobre la evolución del cáncer.
Anamnesis
Se trata de un paciente varón de 42 años a quien se le detecta una masa frontal derecha de 5 cm a raíz de alteraciones de conducta. En la imagen de resonancia magnética nuclear (RMN) se observan además varios implantes en ganglios basales ipsilaterales y en esplenio de cuerpo calloso, indicativos de tumor multicéntrico. El diagnóstico patológico fue de glioblastoma multiforme primario, con índice de proliferación, Ki-67, del 60%, sin mutación detectada en IDH1 por inmunohistoquímica y promotor del gen de la O6-methylguanine DNA methyltransferase (MGMT) no metilado (predictivo de menor respuesta terapéutica). Se trata por tanto de una neoplasia agresiva tanto desde el punto de vista clínico como biológico.
Tratamiento
El paciente recibe radioterapia de intensidad modulada (IMRT) llegando a 60 Gy concurrente con temozolomida (75 mg/m2/día por vía oral –v.o.–, según esquema de Stupp). A los 30 días de finalizar este protocolo consulta por hemiparesia izquierda de instauración brusca. La tomografía axial computarizada (TAC) craneal con contraste intravenoso muestra la masa tumoral con abundante edema circundante, en condiciones similares a los estudios previos, sin complicaciones estructurales añadidas. Sin embargo, el estudio mediante RMN con espectroscopia y pruebas funcionales realizado 2 días después es compatible con progresión tumoral por crecimiento de varios nódulos de < 1 cm, con restricción de la difusión y datos de neoangiogénesis en zonas aparentemente alejadas del área de irradiación.