Biomarcadores en la enfermedad de Parkinson: Laboratorio
Dr. Íñigo Ruiz Barrio
Servicio de Neurología, Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, Barcelona
1.1. Fases de la enfermedad de Parkinson y papel de los biomarcadores moleculares
3. Biomarcadores moleculares en la enfermedad de Parkinson
3.1. Técnicas utilizadas para la detección de alfa-sinucleína
4. Biomarcadores moleculares en la fase prodrómica de la enfermedad de Parkinson
índice
conclusiones
bibliografía
Lecturas recomendadas
ayuda
ELISA es una técnica que se basa en anticuerpos para determinar y cuantificar la presencia de un ligando específico (habitualmente una proteína). Existen muchas variantes de esta técnica (ELISA directo, indirecto, de tipo sándwich…) y diferentes metodologías, pero todas tienen en común la fijación de un ligando y su detección mediante un anticuerpo (ELISA directo) o dos, uno primario y otro secundario (ELISA indirecto y sándwich).
Cuando se pretende detectar alfa-sinucleína en muestras biológicas mediante ELISA, hay que tener en cuenta los siguientes factores:
Para detectar y cuantificar formas monoméricas de alfa-sinucleína se utiliza el ELISA indirecto (porque solo hay un epítopo para la unión del anticuerpo) y para detectar formas oligoméricas, el de tipo sándwich (hay más epítopos que permiten la unión de 2 anticuerpos) (Figura 2). Los pasos básicos de un ELISA son el coating (fijación de un antígeno a los pocillos de un microplate), el blocking (tamponamiento de las zonas de pocillos libres de antígeno), los lavados y la detección.
En el ELISA de tipo sándwich para la detección de alfa-sinucleína oligomérica el coating se hace con un anticuerpo primario comercial anti-sinucleína que se denominará “anticuerpo de captura”. Los complejos proteicos como el anticuerpo se quedan anclados a cada pocillo del microplate. Se realiza un lavado para eliminar el resto de los componentes no anclados y a continuación se realiza el blocking, que consiste en bloquear las zonas del pocillo que no tienen antígenos anclados mediante un agente químico, para reducir las posibilidades de unión de un anticuerpo a sustratos no específicos (reacciones cruzadas). A continuación, se añade la muestra líquida a estudio (por ejemplo, suero, LCR, piel lisada… que pueda contener el antígeno de interés como la alfa-sinucleína) y que se unirá, si está presente, al anticuerpo de captura anclado al fondo del pocillo, formando un complejo. Se lavarán los pocillos y aquellos antígenos no unidos al anticuerpo de captura serán eliminados.
Después se utilizará un anticuerpo secundario llamado “anticuerpo de detección”, porque lleva ligada una enzima, que se unirá a los antígenos presentes (todos los antígenos presentes estarán unidos al anticuerpo de captura porque si no se habrían desprendido en el lavado previo). De esta manera, el antígeno queda entre dos anticuerpos, uno de captura anclado al pocillo y uno de detección (sándwich). Se realiza un nuevo lavado para eliminar los anticuerpos de detección no unidos al complejo anticuerpo de captura-antígeno y finalmente se añade un sustrato para la enzima que lleva el anticuerpo de detección (los anticuerpos de detección libres no unidos se habrían desprendido en el lavado previo y con ellos la enzima, por lo que no reaccionarán). La reacción generará un color en los pocillos que contengan el antígeno, los positivos. El grado de positividad (de colorante, que representa la cantidad del antígeno) se puede después cuantificar con un espectrofotómetro.
Mediante diferentes variaciones de esta técnica se ha intentado cuantificar la presencia de alfa-sinucleína en suero, LCR, piel lisada y otros fluidos biológicos. Si bien algunos resultados pueden ser prometedores, los primeros estudios se caracterizaban por su baja sensibilidad diagnóstica, con superposición de valores de pacientes y controles, hallazgos discrepantes y formatos de ensayos muy diferentes. Otra de las principales limitaciones es que, al carecer de un marcador 100% específico, la capacidad diagnóstica tendrá gran variabilidad según las poblaciones comparadas (EP vs. controles sanos, EP vs. parkinsonismos atípicos, EP vs. enfermedad de Alzheimer, etc.).
Rentabilidad de la técnica ELISA para diferentes muestras biológicas:
En definitiva, las técnicas de ELISA para la detección de alfa-sinucleína han sido fundamentales y pioneras, pero tienen limitaciones importantes y gran variabilidad en cuanto a su capacidad diagnóstica. Por este motivo, la irrupción de nuevas técnicas de detección más precisas como los seed amplification assays han ido reemplazado al ELISA en los últimos años.
Western blot
Rentabilidad de la técnica WB para diferentes muestras biológicas:
El método Luminex® permite cuantificar de manera simultánea varias proteínas en muestras líquidas, a través de microesferas (beads) magnéticas que se conjugan con reactivos específicos. Mediante la adición de anticuerpos de captura y de detección de alfa-sinucleína acoplados a las microesferas, permite detectar la proteína. La conjugación de los anticuerpos con diferentes microesferas permite el análisis de múltiples dianas en cada muestra y esto aumenta la sensibilidad y la eficiencia respecto a un ELISA y un WB en la detección de alfa-sinucleína total.
Rentabilidad de la técnica Luminex® para diferentes muestras biológicas:
Los métodos de inmunohistoquímica (IHQ) e inmunofluorescencia (IF) permiten la visualización directa de los depósitos tisulares de alfa-sinucleína; en el caso de la IF, mediante marcado fluorescente.
Para la piel, la muestra más ampliamente utilizada, se realizan secciones de muestras cutáneas de un grosor determinado con un microtomo. Las secciones se transfieren a pocillos de un microplate, en los que después se añadirán dos anticuerpos primarios: uno para marcar la fibra nerviosa y otro para marcar alfa-sinucleína fosforilada. A continuación, se añaden los dos anticuerpos secundarios. Mediante un microscopio de fluorescencia o confocal se revelan los resultados: el marcado concomitante para fibra nerviosa y para alfa-sinucleína fosforilada se interpretará como positivo (Figura 3).
La morfología de depósitos de alfa-sinucleína aparece como una señal punteada a lo largo de los axones dérmicos. También se puede detectar alfa-sinucleína total en vez de fosforilada, pero la especificidad de la forma fosforilada para sinucleinopatías ronda el 100%, ya que no está presente en el tejido cutáneo de sujetos sanos.
Rentabilidad de la IHQ para diferentes muestras biológicas:
lección
1.1. Fases de la enfermedad de Parkinson y papel de los biomarcadores moleculares
3. Biomarcadores moleculares en la enfermedad de Parkinson
3.1. Técnicas utilizadas para la detección de alfa-sinucleína
4. Biomarcadores moleculares en la fase prodrómica de la enfermedad de Parkinson
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CONCLUSIONES
BIBLIOGRAFÍA
LECTURAS recomendadas
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