LECCIÓN

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MÓDULO

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Biomarcadores en la esclerosis lateral amiotrófica: neuroimagen
Dr. Alberto Cabrera Zubizarreta

Neurorradiólogo. Unidad de Resonancia Magnética de Osatek. Hospital Universitario Galdakao-Usansolo, Bizkaia

Conclusiones

  • En resumen, los biomarcadores cualitativos de RM en la ELA, aunque correlacionan con la severidad, la duración y la progresión de la enfermedad, son por lo general poco específicos y poco sensibles en el diagnóstico de la enfermedad. El análisis semicuantitativo de alguna de las técnicas, como la SWI, podría mejorar el diagnóstico clínico de los pacientes.
  • El análisis cuantitativo mejora los resultados, pero por lo general son estudios de caso-control, lo que limita su uso en la práctica clínica. Es probable que el análisis multimodal, con uso combinado de técnicas estructurales o de técnicas estructurales y funcionales mejore la exactitud diagnóstica de cada una de las medidas individuales.
  • A pesar de encontrar diferencias entre fenotipos y genotipos de la enfermedad, los biomarcadores por RM no son superiores a la evaluación clínica en la estratificación de los pacientes y en la progresión de la enfermedad.
  • Los biomarcadores de imagen ofrecen indudables ventajas frente a la evaluación clínica en la monitorización del resultado de un ensayo clínico, pero en el caso de la ELA el número de participantes en los estudios es bajo, hay pocas publicaciones que tengan más de 30-40 sujetos por grupo, con una gran heterogeneidad en la inclusión de los diferentes fenotipos clínicos que contribuye a la gran variabilidad de los resultados.
  • El número de estudios longitudinales es también pequeño, sin una estandarización adecuada, lo que dificulta la implementación de estudios multicéntricos y la homogeneización de los resultados. A ello hay que sumar que el curso de la enfermedad es rápido y en los estudios a más de 6 meses la tasa de abandono supera el 50%.