MÓDULO

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Lección 5. Variantes tumefactivas y agresivas de la esclerosis múltiple
Cristina Ramo Tello1, Anna Massuet Vilamajó2

1 Unidad de Esclerosis Múltiple y Neuroinmunología. Departamento de Neurociencias. Hospital Universitario Germans Trias i Pujol. Badalona, Barcelona; 2 Instituto de Diagnóstico por la Imagen (IDI). Hospital Universitario Germans Trias i Pujol. Badalona, Barcelona

Conclusiones

  • Hay que hacer lo posible por distinguir radiológicamente una LDT de una neoplasia cerebral u otro proceso ocupante de espacio. Una LDT puede ser debida a una serie de afecciones desmielinizantes inflamatorias diferentes y la EM es el diagnóstico más común.
  • Antes de biopsiar una lesión tumefactiva hay que pensar en la posibilidad de que se trate de una LDT y tratar con megadosis de corticoides.
  • Las LDT son más frecuentes de lo que pensamos. La EM es la causa más común.
  • Las decisiones de tratamiento para el largo plazo son difíciles de tomar en pacientes con LDT aisladas, que aún no cumplen criterios de EM o son seronegativos para un TENMO.
  • Se debe hacer un estrecho seguimiento clínico y radiológico de los pacientes con LDT hasta tener garantía de que se ha adoptado una estrategia terapéutica adecuada y poder cambiar la actitud terapéutica si es necesario.
  • Actualmente, el pronóstico de las LDT y las formas hiperagudas de EM es generalmente más favorable debido a su posibilidad diagnóstica mediante RM, a las técnicas de soporte vital y a la disponibilidad de fármacos. La mayoría de los pacientes recuperan una vida, al menos, parcialmente independiente.