CASO CLÍNICO 1
El paciente recibió el primer ciclo de este tratamiento sin problemas aparentes. A los 13 días consultó de nuevo por edema unilateral de miembro inferior derecho. En la ecografía Doppler se confirmó la presencia de un defecto de repleción en la vena femoral superficial izquierda correspondiente con una trombosis aguda.
Nuestra práctica habitual es disponer de un estudio de neuroimagen reciente antes de anticoagular a pacientes con tumores cerebrales, para descartar la presencia de sangrados persistentes. En este caso, la TAC previa a la anticoagulación puso de manifiesto una pequeña zona de sangrado subagudo en la periferia tumoral, en contacto con el borde meníngeo. La imagen fue interpretada retrospectivamente como un sangrado en resolución, quizá coincidente con la clínica comicial transitoria unas semanas antes, sin datos en ningún caso de hemorragia reciente.
La mayoría de los expertos desincentivan la colocación de filtros en la vena cava inferior, porque no palian la trombofilia subyacente y se asocian con un alto riesgo de retrombosis y complicaciones [6]. Sin embargo, en este caso se trataba de una opción razonable, dada la existencia de una trombosis sintomática proximal en un miembro parético (con riesgo embolígeno alto), en un paciente con un tumor en progresión y con un riesgo hemorrágico posiblemente alto. Tras la colocación del filtro, el paciente fue capaz de tolerar un tratamiento con dosis profilácticas de heparina de bajo peso molecular, que fue escalándose sin problemas en el transcurso de las semanas siguientes hasta el escalón inferior de lo que le hubiera correspondido por peso. Con ello, no se objetivaron resangrados ni recurrencias trombóticas.
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