MÓDULO

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Lección 16. El paciente “funcional” en el diagnóstico diferencial de la esclerosis múltiple
Carmen Calles Hernández

Unidad de Esclerosis Múltiple. Servicio de Neurología. Hospital Universitario Son Espases. Palma de Mallorca

Conclusiones

  • El diagnóstico de la EM es fundamentalmente clínico, no existen alteraciones patognomónicas en las exploraciones complementarias y el objetivo de las mismas es documentar la diseminación de las lesiones en el espacio y el tiempo, confirmar la presencia de inflamación intratecal y excluir condiciones que puedan simular una enfermedad desmielinizante.
  • La EM tiene una semiología clínica muy variada y sus síntomas pueden ser similares a los síntomas que aparecen en los trastornos funcionales, siendo necesario, en ocasiones, establecer el diagnóstico diferencial entre ambas entidades.
  • Los trastornos funcionales neurológicos son un problema frecuente en la práctica clínica diaria, ya que representan un 15% de los pacientes atendidos en las consultas de neurología.
  • El diagnóstico de los trastornos funcionales neurológicos debe basarse en la presencia de signos clínicos positivos de inconsistencia e incongruencia que caracterizan a los síntomas funcionales en combinación con un conocimiento sólido de la patología neurológica.
  • El principal enfoque de diagnóstico diferencial entre la EM y los trastornos funcionales neurológicos es una adecuada anamnesis y una exploración neurológica exhaustiva para poder detectar los signos positivos de síntomas funcionales.
  • La presencia de signos positivos de síntomas funcionales no excluye una comorbilidad neurológica subyacente y, en ocasiones, se van a requerir test de laboratorio y/o exámenes radiológicos u otras exploraciones complementarias que nos ayuden a establecer el diagnóstico de certeza.