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BIBLIOGRAFÍA
CASO CLÍNICO
LECTURAS
CONCLUSIONES
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En la marcha funcional suele existir una gran variabilidad y mejora con las maniobras distractoras, pero el hecho de que una marcha parezca “abigarrada” o “ridícula” no necesariamente implica que se trate de una marcha funcional y, en ocasiones, el diagnóstico inicial de marcha funcional puede resultar ser erróneo. No obstante, hay ciertos tipos característicos de trastornos funcionales de la marcha (Tabla 5).
La dificultad para encontrar las palabras puede ser otro síntoma frecuente en pacientes con fatiga significativa o con problemas de concentración. La verdadera disfasia como un síntoma funcional grave es muy rara.
Los problemas funcionales del habla empeoran cuando se les pide que repitan palabras o frases y pueden resolverse cuando el paciente canta o habla sobre algo que le emociona o enfada.
Debe considerarse la posibilidad de que el paciente tenga una disfonía espasmódica.
Las exploraciones complementarias no muestran ninguna alteración, aunque en ocasiones existe cierta controversia con respecto a la frecuencia con que este síntoma puede explicarse por la existencia de reflujo gastroesofágico.
Los síntomas cognitivos son frecuentes entre los pacientes con síntomas funcionales neurológicos; pueden ser síntomas de presentación o acompañar a síntomas como fatiga o ansiedad.
Los síntomas funcionales de alteración de la memoria suelen ser los que muchas personas consideran como normal; por ejemplo, olvidar lo que iban a buscar, perder las llaves, olvidar lo que iban a decir o dificultad para encontrar alguna palabra durante una conversación.
En la amnesia retrógrada pura, los pacientes tienen incapacidad para recordar partes de su vida pasada.
En la fuga disociativa, la alteración es repentina y se caracteriza por un viaje inesperado fuera del hogar o del lugar de trabajo habitual.
Para evaluar estos síntomas funcionales se pueden realizar pruebas de esfuerzo cognitivo que incluso pacientes con demencia severa pueden llevar a cabo sin problemas, como la “prueba de la moneda en la mano” (Tabla 6).
El temblor es el trastorno de movimiento funcional más frecuente.
Existen varias características clínicas positivas sugestivas de temblor funcional (Tabla 7), pero ninguna de ellas tiene una fiabilidad del 100%.