< Lección 1. Estratificación del riesgo tromboembólico y hemorrágico en el paciente oncológico

2. Estratificación del riesgo tromboembólico >> 2.1. Paciente oncológico médico ambulatorio en tratamiento con quimioterapia >> 2.1.5. Otros modelos predictivos de riesgo

  • En 2018 se publican en la revista British Journal of Cancer [26] los resultados del estudio español ONCOTHROMB12-01. Este estudio es un estudio observacional prospectivo que ha incluido 406 pacientes con diagnóstico de cáncer de pulmón, colorrectal, pancreático y esofagogástrico que inician por primera vez tratamiento con quimioterapia sistémica en un medio extrahospitalario. Se incluyeron todo tipo de estadios y se analizaron 12 polimorfismos localizados en 7 genes implicados todos en la ETV: factor V, protrombina, grupo AB0, factor XII, factor XIII, proteína Z y antitrombina. Se ha seguido a los pacientes durante 18 meses. Este estudio demuestra que la inclusión de un perfil de riesgo genómico, asociado a variables clínicas sencillas (Tabla 7), mejora de forma significativa la predicción del riesgo de ETV en comparación con el score clínico de Khorana en los pacientes con cáncer que reciben quimioterapia en un medio ambulatorio. En este estudio se observa que el 79% de los eventos trombóticos no detectados por el score de Khorana si fueron detectados por el modelo clínico-genómico. . En este estudio se demostró que las 3 variables más importantes en la determinación del riesgo de ETV en los pacientes con cáncer eran: tipo de tumor, estadio del cáncer y el perfil genómico. En la (Tabla 8) (Figura 4) se recoge la capacidad predictiva del modelo TiC-Onco y del modelo de Khorana y en la (Tabla 9) la distribución de los distintos grupos de riesgo.

    En el Congreso de Melbourne de la International Society on Thrombosis and Haemostasis (ISTH) de 2019 [27] se presentó una evolución del modelo clínico-genómico y posteriormente se publica en febrero de 2023 en la revista Journal of Clinical Oncology [28]. En este análisis, realizado sobre la misma cohorte de pacientes, se procedió a ampliar el número de polimorfismos estudiados. Se añadieron 39 SNP a los 12 previamente analizados. Además, el nuevo score se validó de forma retrospectiva sobre una cohorte independiente externa procedente del estudio Vienna-CATS austríaco de la Dra. Pabinger, que incluyó los mismos tumores que la cohorte de desarrollo inicialmente y en un segundo análisis se abrió a todo tipo de tumores. En cuanto a los resultados, en primer lugar, se objetiva que al incrementar el número de polimorfismos se pierde la significación de la historia familiar de ETV (congruencia biológica) y, por tanto, desaparece del modelo. Tras la ampliación del análisis de la base genética se establece un nuevo score clínico-genético basado en 4 variables (Tabla 10).

    Los resultados sobre la cohorte prospectiva ONCOTHROMB12-01 y sobre la cohorte Vienna-CATS (en los mismos tipos de tumor incluidos en ONCOHTROMB12-01) fueron los que se presentan en la (Tabla 11) y la (Tabla 12), respectivamente. En una segunda parte del estudio en la cohorte de Vienna-CATS, se añadieron al análisis todo tipo de tumores. Los resultados objetivaron un AUC de 0,72 (IC 95%: 0,67-0,76; p < 0,001), con sensibilidad del 85,3%, especificidad del 55,3%, VPP del 16% y VPN del 95,8%, validando el modelo clínico-genómico en una población en la que se incluían una gran variedad de tumores. Estos últimos resultados permiten expandir el empleo de este modelo a cualquier neoplasia. En el momento actual se está desarrollando un ensayo clínico internacional, fase III, aleatorizado, de tromboprofilaxis con tinzaparina en cáncer colorrectal metástasico (estudio PROTINCOL, NCT05625932), en el que se va a evaluar la inclusión de variables genómicas en la predicción del riesgo de ETV y se van a comparar diferentes modelos clínicos frente a los modelos clínico-genómicos descritos. Este estudio nos aportará una información muy valiosa del comportamiento de distintos scores en un contexto de ensayo clínico aleatorizado en una población oncológica muy homogénea en cuanto al tipo de tumor, estadio y tratamiento antitumoral.

    En el mismo congreso de la ISTH de 2019, la Dra. Cristina Pascual del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid presentó los resultados de un estudio retrospectivo sobre la capacidad de predicción del riesgo de ETV del perfil genómico (GRS) en pacientes diagnosticados de linfomas [29], que posteriormente se publicaron en la revista Cancer Medicine [30]. Se propone un modelo de predicción compuesto de 6 variables, 5 clínicas y una genómica: masa mediastínica, estadio de Ann Arbor, inmovilización, tipo de linfoma, historia de ETV y GRS. El GRS tuvo una asociación estadísticamente significativa con el riesgo de ETV, con HR de 2,6 (IC 95%: 1,12-6,33) y p = 0,0179. De forma similar a lo objetivado en los tumores sólidos, se demuestra la asociación significativa entre el perfil genómico y el riesgo de ETV, siendo el GRS una de las variables con mayor peso en la estimación del riesgo. Estos datos confirman la hipótesis sobre la necesidad de incluir variables genómicas en la valoración del riesgo trombótico de los pacientes con cáncer.

    El momento actual se está llevando a cabo el estudio ONCOTHROMB-2 que intenta validar en una cohorte independiente prospectiva el perfil genómico reducido y extendido, y, además, analizará el valor de añadir el D-dímero en la predicción del riesgo.