2. Estratificación del riesgo tromboembólico >>
2.3. Estratificación del riesgo de recurrencia
Clásicamente, se ha establecido que los pacientes con cáncer presentan mayor riesgo de recurrencia que los pacientes sin cáncer, con una recurrencia estimada 3 veces superior. Diversos factores se han asociado al riesgo de recurrencia, entre los que destacan: edad, sexo femenino, hábito tabáquico, tipo de tumor (pulmón, páncreas, tumor cerebral vs. mama, próstata), enfermedad avanzada, tumor en progresión o presencia de trombosis venosa residual. Desde un punto de vista clínico, sería muy útil estimar de forma precisa el riesgo de recurrencia de un paciente, lo que nos permitiría ajustar tanto la duración como la dosis de la terapia anticoagulante (con escasos datos procedentes de ensayos clínicos aleatorizados más allá de 6 meses). De forma semejante a lo que acontece con el primer evento, existen multitud de factores de riesgo implicados en la recurrencia. Este hecho nos sugiere la necesidad de buscar modelos predictivos que nos simplifiquen la estimación del riesgo. En la última década diversos modelos se han desarrollado. El modelo más relevante y con mayor nivel de evidencia es el score de Ottawa, publicado en 2012 y desarrollado en una cohorte de 543 pacientes [48]. Se identificaron 4 factores de riesgo clínicos asociados a recurrencia: sexo, tipo de tumor, estadio y ETV previa. A estas variables se les asignaron distintos puntos y se establecieron 2 categorías de riesgo (Tabla 23). Este score se analizó y validó en una cohorte independiente que incluía 819 pacientes. Esta segunda cohorte no disponía de la variable estadio TNM. Esta variable fue sustituida por la variable “presencia o ausencia de metástasis” y se asignó una nueva puntuación. En este score de Ottawa modificado se establecieron 3 categorías de riesgo en lugar de las 2 del modelo original (Tabla 23).
El grupo holandés validó externamente el score de Ottawa en una cohorte de 419 pacientes. Se consiguió reproducir los datos estableciendo 3 grupos de riesgo: bajo riesgo de recurrencia de ETV (2,4%), riesgo intermedio (8,8%) y alto riesgo (15,9%) [49]. Por el contrario, se intentó sin éxito una segunda validación en una cohorte de pacientes procedentes de Corea [50]. En la categoría de bajo riesgo se observó una incidencia de ETV de 13,2%, claramente elevada, no validando lo previamente descrito en el score inicial. Por último, en un análisis post hoc del estudio CATCH tampoco se validaron los resultados del score de Ottawa [51]. La distribución de recurrencia en las 3 categorías de riesgo fue: bajo riesgo 3,4%, riesgo intermedio 9,7% y alto riesgo 8,2%. Actualmente, el empleo de este score en la práctica clínica habitual es muy limitado y no recomendado por las principales guías clínicas nacionales e internacionales.