< Lección 12. Trombosis venosa esplácnica

4. Tratamiento de las trombosis venosas esplácnicas >>

En un reciente metaanálisis en el que se incluyeron 97 estudios con 7.969 pacientes (3 ensayos clínicos y 94 estudios de cohortes) se determinó que la tasa de recurrencia de TEV era inferior en los pacientes que recibían tratamiento anticoagulante (frente a los que no recibían dicho tratamiento), así como presentaban una inferior tasa de progresión de la trombosis y mayor tasa de recanalización venosa [5] (Tabla 1). De igual forma, las hemorragias mayores eran inferiores en los pacientes que recibían el tratamiento anticoagulante y también presentaban una menor mortalidad global (Tabla 1). El tratamiento anticoagulante más frecuentemente utilizado fue la HBPM, seguida de un AVK, siendo más infrecuente la utilización de HBPM durante todo el periodo de tratamiento, los AVK solos o los anticoagulantes orales de acción directa (ACOD) solos o en combinación con otros anticoagulantes. Solo en el 8% de los pacientes se empleó un tratamiento trombolítico dirigido por catéter.

En un más reciente metaanálisis de datos individuales de 3 estudios [6] el 85% de los pacientes recibió tratamiento anticoagulante fundamentalmente con HBPM (33,4%) y más infrecuentemente con AVK como único fármaco (25,4%) o con ACOD como tratamiento único (5,7%). Las tasas de recidiva trombótica, hemorragia mayor y mortalidad global fueron superiores tras finalizar el tratamiento anticoagulante o en aquellos que no recibieron tratamiento anticoagulante (Tabla 2) en comparación con los pacientes que recibieron un tratamiento anticoagulante. La distribución de las etiologías era similar a otros estudios, con un 28,3% de TVE idiopáticas, un 32,0% asociadas a cáncer sólido, un 17,6% con cirrosis hepática y un 7,2% con neoplasias mieloproliferativas. Nuevamente, las venas más frecuentemente afectas fueron la porta (34,4%), la mesentérica (13,3%), las suprahepáticas (12,3%) y la esplénica (6,5%), con afectación de múltiples territorios en el 33,5% de los casos.

En este estudio además se realizó un análisis multivariante para determinar las variables predictoras de eventos. De forma consistente, se demostró que la utilización del tratamiento anticoagulante se asociaba con un menor riesgo de recidivas de TEV (HR = 0,42; IC 95%: 0,27-0,64), de hemorragias mayores (HR = 0,47; IC 95%: 0,30-0,74) y de mortalidad global (HR = 0,23; IC 95%: 0,17-0,31), siendo el análisis independiente de la causa de la TVE.