< Lección 12. Trombosis venosa esplácnica

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4. Tratamiento de las trombosis venosas esplácnicas

El tratamiento anticoagulante en la TVE ha demostrado mejorar la recanalización venosa, sobre todo si se aplica en menos de 2 semanas desde el diagnóstico. Pero en los pacientes con TVE hay que tener un especial cuidado, debido especialmente a que se produce una congestión venosa intestinal y a las varices esofagogástricas. Por ello, algunos autores recomiendan la realización de una endoscopia digestiva alta con el fin de realizar un cribado de las varices esofagogástricas y su ligadura con bandas, además del tratamiento con fármacos betabloqueadores, para prevenir el sangrado en las varices de alto riesgo [4].

En el estudio de Ageno et al. [3], un registro internacional de TVE en el que se incluyeron 604 pacientes de 31 centros, se administró tratamiento anticoagulante a 465 pacientes (77%), de los que la mayoría recibió solo un tratamiento con heparina de bajo peso molecular (HBPM) y 290 pacientes (62,4%) recibieron un antivitamina K (AVK) bien tras un periodo de tratamiento parenteral o desde el inicio (al considerar que se trataba de una TVE crónica). La duración media del tratamiento anticoagulante fue de 13,9 meses (desviación estándar –SD– = 9,2) de forma global, aunque en los pacientes con tratamiento exclusivamente con HBPM la duración era más corta (8,2 meses) frente a los que recibían un AVK (16,7 meses). De forma global, hubo una incidencia de recidivas trombóticas de 7,3 casos/100 pacientes-año (IC 95%: 5,8-9,3), la mayoría como TVE recurrente (75,9%) o como TEV en otras localizaciones (24,1%). Esta incidencia fue superior en los pacientes con cirrosis hepática (11,3 casos/100 pacientes-año) y con cáncer sólido (7,6 casos/100 pacientes-año), con la menor incidencia en los casos relacionados con factores de riesgo transitorios (3,2 casos/100 pacientes-año).

En cuanto a los episodios hemorrágicos mayores, su incidencia global fue de 3,8 casos/100 pacientes-año, con una incidencia mayor en los pacientes con cirrosis hepática (10,0 casos/100 pacientes-año) y con cáncer sólido (4,4 casos/100 pacientes-año) que en el resto de los grupos, sobre todo del grupo de pacientes con factores de riesgo transitorios (0,5 casos/100 pacientes-año). La mortalidad global (con una incidencia de 10,3 casos/100 pacientes-año) estuvo fundamentalmente relacionada con las enfermedades subyacentes, de forma que fue lógicamente superior en el grupo de los pacientes con cáncer sólido (39,5casos/100 pacientes-año) y muy baja en los pacientes con factores de riesgo transitorios (2,5 casos/100 pacientes-año).

A la vista de los resultados de este estudio, los autores comprueban que los resultados de eventos son similares a los de los pacientes con TEV, esto es, una tasa del 2,6%/año de hemorragias mayores y una tasa anual de recidivas del 3,3 y del 7,4% para TEV secundaria a factores de riesgo transitorios e idiopáticos, respectivamente. Así, establecen una duración del tratamiento de al menos 3 meses, valorándose su prolongación en los casos en los que no se determina una causa de la TVE.