< Lección 12. Trombosis venosa esplácnica

6. Trombosis venosa esplácnica incidental >>

Los resultados del análisis de las TVE en un gran registro como el Registro Informatizado de Pacientes con Enfermedad Tromboembólica (RIETE) son similares [14]. En esta cohorte había más casos de TVE incidentales (309, 59%) que sintomáticas (212, 41%). La particularidad de este estudio es que además se analizaron como TVE incidentales aquellas que solo afectaban al territorio esplácnico y las que se asociaban a TVP o EP. Las características basales de los pacientes que tenían TVP/EP y además una TVE incidental eran totalmente diferentes a las de los que tenían una TVE incidental aislada o sintomática, denotando la distinta epidemiología y factores de riesgo de estas entidades. Las hepatopatías crónicas o cirrosis eran más frecuentes en los pacientes con TVE incidental aislada (30,9%) que sintomáticas (20,5%), también el cáncer (64 frente a 27%), aunque los hematológicos eran más frecuentes en los pacientes con TVE sintomática (3,3 frente a 17%). Las venas afectas más frecuentemente eran la porta (49% en las TVE incidentales aisladas y 32% en las sintomáticas), las mesentéricas (16 frente a 18%) y la esplénica (9,4 frente a 3,8%), siendo la afectación de varias de ellas más frecuente en la TVE sintomática que incidental (26 frente a 46%).

Los pacientes con TVE incidental aislada recibían con menor frecuencia un tratamiento anticoagulante (86%) frente a los pacientes con TVE sintomática (95,8%), en ambos casos más frecuentemente una HBPM en fase aguda y también en el tratamiento a largo plazo. La duración del tratamiento era similar en ambos grupos de pacientes: una mediana de 136 días (RIC: 94-279) para los pacientes con TVE incidental aislada y de 174 días (RIC: 102-370) para los pacientes con TVE sintomática. En cuanto a los eventos, las recidivas sintomáticas globales (TVP, EP y TVE) eran más frecuentes en el grupo de TVE incidentales aisladas que en el grupo de TVE sintomáticas (7,49 casos/100 pacientes-año frente a 2,51 casos/100 pacientes-año, respectivamente; p < 0,05), aunque las recidivas sintomáticas de TVE eran similares en ambos grupos de pacientes (3,24 casos/100 pacientes-año frente a 0,99 casos/100 pacientes-año; p > 0,05). En los casos de las hemorragias mayores (5,68 casos/100 pacientes-año frente a 4,43 casos/100 pacientes-año) y la mortalidad global (14,45 casos/100 pacientes-año frente a 4,43 casos/100 pacientes-año), los eventos eran similares en ambos grupos de TVE, incidentales aisladas y sintomáticas. Cuando se analizaba mediante un análisis multivariable, la ausencia de diferencia se mantenía, sugiriendo que los pacientes con TVE incidental aislada se beneficiaban tanto del tratamiento anticoagulante como los pacientes con TVE sintomática. A pesar de ello, quedaba por dilucidar qué pacientes son los que más se benefician de ese tratamiento anticoagulante en relación con la mayor incidencia de hemorragias mayores de estos pacientes.