MÓDULO

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Lección 10. Lyme y otras enfermedades infecciosas del sistema nervioso central
Ester Moral Torres

Servicio de Neurología. Hospital Sant Joan Despí Moisès Broggi. Hospital General de l’Hospitalet. Barcelona

Caso clínico

Se trata de una mujer de raza caucásica de 38 años de edad que consulta a Urgencias de nuestro centro por presentar desde hace una semana parestesias en ambos miembros inferiores y desde hace 24 h parálisis facial periférica izquierda. La paciente no refería cefalea o fiebre asociadas.

La paciente no presentaba antecedentes patológicos de interés, pero refería viajes frecuentes a Austria, con estancias prolongadas en este país por motivos familiares.

No refería antecedentes de picadura de garrapata o de lesiones cutáneas que pudieran calificarse de eritema migratorio primario o secundario. No consumía tóxicos ni llevaba a cabo conductas sexuales de riesgo.

La exploración neurológica muestra una parálisis facial periférica izquierda House IV según la clasificación de House-Brackmann, con el resto de los pares craneales normales. El balance muscular por grupos es normal. Nivel sensitivo D10 para la sensibilidad táctil y algésica, reflejos musculotendinosos (RMT) vivos simétricos, reflejo cutáneo plantar (RCP) flexor bilateral y marcha normal. No presenta afectación de los esfínteres, rigidez nucal ni signos meníngeos.

La analítica realizada en urgencias que incluía bioquímica básica, hemograma y coagulación resultó normal.

El electrocardiograma (ECG) era estrictamente normal, sin mostrar signos sugestivos de bloqueos o alteraciones del ritmo cardiaco.

La tomografía computarizada (TC) craneal realizada en urgencias resultó normal.

La paciente ingresó en el Servicio de Neurología y, dada la presencia de focalidad neurológica en una paciente joven, se incluyó entre las hipótesis diagnósticas la de una enfermedad desmielinizante y su diagnóstico diferencial.

A su ingreso, se cursó analítica con serologías e inmunología, niveles de vitamina B12 y ácido fólico. Entre las serologías solicitadas se encontraban la Borrelia, el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y la sífilis.

Se solicitó resonancia magnética (RM) craneal y medular con gadolinio que mostraba: lesiones de características hiperintensas en T2 y T2 FLAIR, de localización periventricular y sin captación de gadolinio (Figura 1).

No presentaba lesiones infratentoriales en el parénquima encefálico, pero se apreciaba una captación del VII par craneal derecho tras la administración de contraste (Figura 2).

La inmunología solicitada en la analítica de screening de ingreso resultó negativa, así como las serologías para VIH y lúes. Sin embargo, la serología de Borrelia mostraba una IgM positiva.

Dado que las imágenes parecían sugestivas de lesiones desmielinizantes, se procedió a la realización de una punción lumbar no traumática, obteniéndose líquido cefalorraquídeo (LCR) cristal de roca.

La citología del LCR mostraba presencia de 70 leucocitos 100% linfocitos y un incremento leve de las proteínas, así como ausencia de bandas oligoclonales (BOC) en el LCR.

Dados los antecedentes de estancias prolongadas en Centroeuropa (zona endémica para la enfermedad de Lyme) y la positividad de la serología en suero, se cursó serología en el LCR que mostró síntesis intratecal de anticuerpos anti-Borrelia, con lo que se confirmó el diagnóstico de neuroborreliosis.

La paciente recibió tratamiento durante 14 días con doxiciclina oral con resolución completa de la sintomatología.

Comentario y conclusiones

El caso muestra la importancia de una correcta anamnesis, pues el antecedente de viajes frecuentes a una zona endémica permitió, entre otras cosas, tener en cuenta esta red flag, así como los hallazgos en la RM, mostrando la captación del VII par craneal, poco característica de la esclerosis múltiple (EM).

Esto, junto con un análisis extenso y correcto del screening, permitió orientar el caso de manera correcta y confirmar mediante la detección de síntesis intratecal de anticuerpos anti-Borrelia en el LCR el diagnóstico de neuroborreliosis. Tras el diagnóstico, simplemente la instauración del tratamiento antibiótico adecuado llevó a la curación de la paciente.