MÓDULO

3

Lección 11. Lupus eritematoso sistémico y otras enfermedades autoinmunes sistémicas
Carolina Díaz Pérez, Virginia Meca Lallana

Unidad de Enfermedades Desmielinizantes. Servicio de Neurología. Fundación de Investigación Biomédica. Hospital Universitario de La Princesa. Madrid

Conclusiones

  • Las manifestaciones neurológicas de las enfermedades autoinmunes sistémicas suponen un reto diagnóstico. Los pacientes presentan cuadros clínicos con frecuencia raros y con un diagnóstico diferencial amplio, que pueden ser el debut de la enfermedad o aparecer en ausencia de actividad clínica, y que a menudo se solapan con otras entidades autoinmunes o efectos adversos de tratamientos.
  • La historia clínica y la exploración física completas vertebran el estudio diagnóstico, que se apoya en el resto de las pruebas complementarias (fundamentalmente RM y análisis del LCR) para confirmar la sospecha clínica.
  • De la orientación diagnóstica depende el correcto tratamiento y el pronóstico de estos pacientes, que tienen un incremento de la morbilidad o incluso de la mortalidad si la clínica neurológica es grave. Es por ello imprescindible un seguimiento estrecho por un equipo multidisciplinario y la instauración de un tratamiento precoz que evite secuelas irreversibles.
  • Faltan ensayos clínicos aleatorizados en el tratamiento de estas entidades. El abordaje terapéutico es complejo y debe individualizarse, basándose de forma general en el uso de corticoides, asociados a inmunosupresores o terapias biológicas en cuadros graves o refractarios.
  • Algunos cuadros clínicos exigen un tratamiento específico (anticoagulación y/o antiagregación, estrategias preventivas de factores de riesgo vascular…) y es fundamental en todos los pacientes un tratamiento sintomático adecuado (rehabilitación, terapias físicas, manejo del dolor).