CASO CLÍNICO 1
Con la puntuación del score de Khorana de este paciente en el momento de la valoración ambulatoria en el Hospital de Día, se podría plantear tromboprofilaxis farmacológica con HBPM/DOAC. La duración y la dosis de la tromboprofilaxis no están bien aclaradas. Los diferentes ensayos clínicos han utilizado dosis profilácticas, intermedias y terapéuticas, y no disponemos de comparaciones directas entre las distintas posologías. La mayoría de los eventos tromboembólicos ocurren en los 3-6 primeros meses desde el diagnóstico del cáncer. Con este dato clínico se sugiere una tromboprofilaxis ambulatoria de duración de 3-6 meses, aunque otros autores sugieren mantener la profilaxis farmacológica hasta el cambio de tratamiento de quimioterapia o bien hasta la suspensión definitiva del tratamiento activo sistémico y la indicación de tratamiento paliativo. La favorable respuesta al tratamiento oncológico tras 4 ciclos de quimioterapia, alcanzando respuesta parcial según criterios RECIST 1.1, y el descenso de la puntuación de Khorana nos traen al primer plano la cuestión acerca de la duración de la tromboprofilaxis y la dosis en pacientes con adecuado control tumoral en los que el riesgo de ETV disminuye y el tratamiento se puede prolongar en el tiempo más allá de 6 meses. En el momento actual no se dispone de evidencia suficiente para poder dar una respuesta inequívoca a este planteamiento.
El riesgo de sangrado de los pacientes oncológicos está elevado de forma global. Si analizamos los factores de riesgo y las contraindicaciones de las diferentes guías clínicas (Figura 15) y (Figura 16), podemos observar que no se cumple ninguno de los criterios de contraindicación para la tromboprofilaxis en este paciente. Por lo que podemos considerar que no es un paciente de alto riesgo de sangrado y se podría plantear tromboprofilaxis tanto en el ámbito hospitalario como ambulatorio.
En resumen, estamos ante un paciente de alto riesgo de ETV y bajo riesgo de sangrado y la propuesta es anticoagular profilácticamente durante su estancia hospitalaria y al menos los primeros 3-6 meses desde el diagnóstico oncológico.