CASO CLÍNICO 2
Diagnóstico
- Hepatocarcinoma sobre hígado cirrótico.
- Trombosis venosa portal.
- Hipertensión portal.
Comentario
La trombosis venosa portal como complicación de un hepatocarcinoma injertado en un hígado cirrótico es relativamente frecuente. En el paciente descrito, el diagnóstico se realiza de forma simultánea, lo que indica la indolencia de la cirrosis durante años. Por otra parte, se diagnostica de una hipertensión portal que bien pudiera ser consecuencia de la trombosis portal o de la propia cirrosis. La presencia de la esplenomegalia hace pensar que se trata de una hipertensión portal crónica. Debemos plantear iniciar el tratamiento anticoagulante, dado que la trombosis venosa portal tiene una evolución aguda, pero el riesgo de sangrado por las varices esofagogástricas existentes hace necesaria una actuación urgente sobre ellas con el fin de disminuir el riesgo de sangrado mediante la colocación de bandas.
Se planteará iniciar el tratamiento con un anticoagulante oral de acción directa (ACOD) con actividad anti-Xa en la fase aguda (apixabán o rivaroxabán) o una heparina de bajo peso molecular (HBPM) en la fase aguda y edoxabán en la fase crónica, quedando como una segunda posibilidad la utilización de una HBPM (dalteparina, enoxaparina o tinzaparina) durante ambas fases del tratamiento. En este paciente, dado que presenta una cirrosis hepática, probablemente el más adecuado tratamiento anticoagulante fuera la HBPM. El recuento bajo de plaquetas no contraindica el tratamiento anticoagulante ni nos indica reducir la dosis de este, como tampoco la mínima alteración de los tiempos de la coagulación, si bien deberemos realizar una vigilancia continua de todos estos parámetros durante el tratamiento anticoagulante.