5. Trombosis venosa esplácnica asociada a cáncer >>
Es bien conocido que la trombosis asociada al cáncer se complica con una mayor frecuencia que la trombosis no asociada al cáncer, de forma que se ha descrito el triple de recidivas y el doble de hemorragias mayores. La comparación de las TVE y el TEV asociados al cáncer (sólido) se realizó en un estudio internacional en el que se incluyeron 132 pacientes en cada cohorte [10]. Las venas esplácnicas más frecuentemente afectas fueron la porta (79,6%) y las mesentéricas (31,1%), con una afectación múltiple en el 27,3% de los pacientes. Los pacientes con TVE tenían menos frecuentemente una enfermedad metastásica (36,1 frente a 72,5%) o recibían con menor frecuencia una terapia antineoplásica en el momento del diagnóstico de la trombosis (29,6 frente a 64,9%), y la mayoría de los tumores eran hepatobiliares y pancreáticos en el grupo de TVE. El debut en forma de carcinomatosis peritoneal era similar en ambas cohortes de pacientes (12,6% en los pacientes con TVE y 14,4% en los pacientes con TEV).
Curiosamente, solo el 68,9% de los pacientes con TVE recibieron tratamiento anticoagulante en comparación con el 99,2% de los pacientes con TEV, un 46,2% con HBPM y un 22,7% con AVK, ninguno con ACOD. La duración del tratamiento era superior en los pacientes con TEV (11,0 meses) que en los pacientes con TVE (6,0 meses). En relación con los eventos a los 6 meses, no hubo diferencias en cuanto a la incidencia de recidivas trombóticas (3,1 frente a 4,7% en los pacientes con TVE y TEV, respectivamente), hemorragias mayores (2,0 frente a 3,9%) y mortalidad global (30,3 frente a 26,5%). Los eventos a los 12 meses fueron también similares entre las dos cohortes. En cuanto a la mortalidad global, la causa más frecuente en las dos cohortes fue la progresión del cáncer (que suponía el 69,2 y el 72,7% en las cohortes de TVE y TEV, respectivamente), siendo muy poco frecuente la causa vascular (venosa o arterial) o la hemorragia como causa de defunción.
Salvo contraindicación, los pacientes con TVE asociada a cáncer deben recibir tratamiento anticoagulante, dado que se ha demostrado que reduce las recidivas de TEV, las hemorragias mayores y la mortalidad, así como mejora las tasas de recanalización venosa. Actualmente, se considera que la pauta terapéutica debe ser similar a la de los pacientes con trombosis venosa profunda (TVP) o embolia pulmonar (EP), de forma que durante la fase aguda se puede emplear una HBPM o un ACOD.