Aunque existe superposición del fenotipo clínico entre MOGAD, EM y NMOSD asociadas a anticuerpos anti-AQP4, existen factores biológicos, clínicos y pruebas complementarias que los diferencian.
En los niños, la forma de presentación más frecuente es la EMAD, mientras que en los adultos la NO, frecuentemente recurrente y/o bilateral.
La afectación extensa y anterior del nervio óptico y la mielitis del cono medular y la afectación de la sustancia gris medular en la RM son datos más característicos de MOGAD.
Igualmente, la afectación extensa y difusa del tronco generalmente asociada a EMAD, NO o MT debe hacer sospechar una MOGAD.
El curso es frecuentemente monofásico en el niño y predominantemente multifásico en adultos, asociado a discapacidad significativa.
Se recomienda tratamiento de mantenimiento en todos los pacientes que asocien factores de mal pronóstico.