7. Pronóstico
La LMP es una enfermedad progresiva y mortal en la mayoría de los casos. Sin embargo, hay una serie de factores que mejoran las tasas de supervivencia. En el caso del VIH, estos factores son una baja carga viral de VJC en el LCR, niveles elevados de CD4+, presencia de lesiones captantes de contraste y el inicio de la terapia antirretroviral.
Con respecto a los pacientes trasplantados, tienen mejor supervivencia los pacientes con trasplantes de médula en comparación con los de órganos sólidos.
Por último, en pacientes en tratamiento con natalizumab, la edad más joven, una carga viral VJC en el LCR baja, la detección en fase asintomática por lesiones en la RM craneal y las lesiones con realce de gadolinio confieren un mejor pronóstico a largo plazo .
Las pautas de estratificación de riesgo con el uso de natalizumab (serología e índex de los anticuerpos anti-JC, tiempo de exposición al tratamiento, intervalo de dosis expandido, edad, uso de inmunosupresores previos, presencia de bandas oligoclonales de IgM lipidoespecíficas) han disminuido significativamente la incidencia de LMP en este contexto .