CASO CLÍNICO 3
Comentario
El cáncer de ovario es una de las neoplasias ginecológicas con peor pronóstico y la quinta causa de muerte por cáncer entre mujeres [1].
El tratamiento estándar se basa en la cirugía seguida de quimioterapia adyuvante. Sin embargo, un 70% de las pacientes con cáncer de ovario avanzado recaerán incluso a pesar de haber recibido un plan terapéutico correcto.
Uno de los fármacos que se usan de manera habitual en el cáncer de ovario avanzado es bevacizumab, un anticuerpo monoclonal anti-VEGF [2]. Muchos ensayos han demostrado su actividad en esta patología, aunque el impacto sobre la supervivencia difiere de unos ensayos a otros [3-7].
Diferentes metaanálisis [8] han demostrado que el tratamiento combinado de quimioterapia y bevacizumab tiene impacto en la supervivencia tanto libre de progresión como global, en estadios avanzados, en comparación con el mismo tratamiento sin antiangiogénico (Tabla 1).
Sin embargo, los antiangiogénicos presentan una serie de efectos secundarios “de clase” que, en ocasiones, limitan el uso de los mismos. Entre ellos, destacan la hipertensión, la proteinuria, sangrados, alteraciones de la cicatrización, perforaciones gastrointestinales y eventos trombóticos (tanto arteriales como venosos) (Figura 1) [8].
Desde el punto de vista del manejo asistencial, se debe hacer un balance muy fino entre el uso de antiangiogénico por su efecto antitumoral elevado y el riesgo de presentar una toxicidad elevada.
Es importante valorar antes de su uso si la paciente presenta factores previos de riesgo (afectación intestinal, perforaciones previas, eventos trombóticos previos…).
En el caso de que una paciente en respuesta al tratamiento con bevacizumab presente un efecto adverso trombótico, la recomendación habitual es suspender el tratamiento y esperar hasta la resolución del cuadro o, como alternativa, unas 4 semanas para reintroducir el bevacizumab.
En aquellos casos en los que el evento trombótico ponga en peligro la vida de la paciente se recomienda no reintroducirlo.
En cuanto a la profilaxis antitrombótica, no se recomienda su uso habitual en este tipo de pacientes.