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4. Manejo de la retrombosis
4.1. Consideraciones previas
Antes de nada, conviene recordar la dificultad que en muchas ocasiones puede entrañar el diagnóstico de certeza de un episodio de TEV recurrente. La mera aparición de nuevos síntomas de trombosis venosa profunda (TVP) o de embolia de pulmón (EP) no constituye una prueba suficiente. El diagnóstico de una TVP recurrente ipsilateral puede resultar particularmente complicada [info]. Desde un punto de vista práctico, dada la magnitud del problema en la población oncológica, este podría ser un argumento de peso para que, en los pacientes diagnosticados de EP (incidental o no), de forma sistemática se amplíe el estudio con una ecografía bilateral de extremidades inferiores. Por otra parte, se ha sugerido que, cuando existan dudas acerca de una posible mayor extensión del trombo al comparar las imágenes del episodio inicial y de la supuesta recurrencia, la negatividad del dímero-D orientaría hacia la ausencia de una verdadera recurrencia [27]. Sin embargo, en el contexto del paciente con cáncer el dímero-D tendría una utilidad mucho menor, dada la frecuencia de niveles elevados por múltiples factores concurrentes.
Sin duda, el cáncer es una de las principales causas de recurrencia tromboembólica durante el tratamiento anticoagulante. Los mecanismos implicados son muy diversos: hipercoagulabilidad inducida por el propio cáncer (la ausencia de respuesta del tumor al tratamiento oncológico subyace en muchos de los casos de retrombosis), la trombogenicidad de determinados agentes antineoplásicos, obstrucción al flujo sanguíneo por compresión venosa por masas tumorales, activación/inflamación endotelial con pérdida de sus propiedades tromborresistentes, etc. En la Tabla 6 y en la Figura 7 se recogen algunas causas, además del cáncer, que pueden motivar una recurrencia durante el tratamiento anticoagulante adecuado, así como un algoritmo general de estudio de estos pacientes.