4. Manejo de la retrombosis >>
4.2. Tratamiento farmacológico
En un estudio retrospectivo con 47 pacientes con cáncer y TEV recurrente durante el tratamiento anticoagulante, que estaban recibiendo tratamiento con HBPM, se aumentó la dosis durante al menos las primeras 4 semanas [28]. En el caso de encontrarse en tratamiento con dosis subterapéuticas de HBPM en el momento de la recurrencia, la dosis se incrementó a niveles terapéuticos, mientras que, en aquellos que ya estaban recibiendo dosis terapéuticas de HBPM, la dosis se incrementó un 20-25% sobre dicho nivel. Seis pacientes (8,6%) sufrieron una nueva recurrencia en los 3 primeros meses tras el incremento de dosis (incidencia de 9,9 episodios por 100 paciente-años). La mediana de tiempo entre la primera y la segunda recurrencia trombótica fue de 1,9 meses. En 5 casos existía enfermedad metastásica y en 4 la enfermedad subyacente era un adenocarcinoma de pulmón. Solo 3 pacientes (4,8%) sufrieron complicaciones hemorrágicas tras el aumento de dosis: un episodio hemorrágico mayor (hemorragia intracraneal en un paciente con tumor cerebral que estaba recibiendo dosis terapéuticas de HBPM) y 2 hemorragias menores. No se registró ningún fallecimiento como consecuencia de TEV recurrente. La mediana de supervivencia global tras la primera recurrencia fue de 11,4 meses y de solo 4,3 meses tras una segunda recurrencia.
Posteriormente, en un registro internacional de la International Society on Thrombosis and Haemostasis(ISTH) se incluyeron 212 casos de TEV recurrente durante el tratamiento anticoagulante en pacientes con cáncer [29]. En el momento de la recurrencia, el 70% se encontraba en tratamiento con HBPM (un tercio de ellos con dosis subterapéuticas) y el 27% con AVK. La mayor parte de estos últimos cambiaron el tratamiento con AVK por HBPM. Aproximadamente la mitad de los pacientes tratados con HBPM aumentaron la dosis, sobre todo aquellos que recibían dosis subterapéuticas en el momento de la retrombosis. En los 3 primeros meses, 24 pacientes (11%) sufrieron una nueva recurrencia. No se observaron diferencias en el riesgo de nuevas recurrencias entre los pacientes en los que se escaló un 20-25% la dosis de HBPM o aquellos que se mantuvieron con la misma dosis de HBPM. Por el contrario, la incidencia de recurrencia fue significativamente menor en los pacientes tratados con HBPM que aquellos que continuaron con AVK (9 vs. 29%) (Figura 8). Solo 12 pacientes presentaron algún episodio de hemorragia mayor, todos ellos mientras recibían dosis de anticoagulación terapéuticas o supraterapéuticas. Durante los 3 meses tras la recurrencia fallecieron 57 pacientes, sin que se registrara ningún fallecimiento por EP.