< LECCIÓN 7. Profilaxis y tratamiento del TEV<br>en neoplasias hematológicas

CONCLUSIONES

  • Los pacientes con neoplasias hematológicas corren más riesgo de experimentar trombosis que la población general. Recientemente, se ha podido observar que, en los cánceres hematológicos, este riesgo es tan alto o incluso superior al observado en pacientes con tumores sólidos. Existen factores clínico-biológicos definidos que nos alertan del mayor riesgo de TEV en determinados pacientes con neoplasias hematológicas. Además, fármacos muy eficaces en el control del cáncer hematológico aumentan el riesgo basal de TEV (por ejemplo: IMiDs o ITC).
  • La trombosis venosa constituye una complicación grave en los cánceres hematológicos, por lo que encontrar estrategias adecuadas de prevención se antoja como una necesidad urgente. Debido a la falta de datos sólidos para guiar la toma de decisiones clínicas con respecto a la profilaxis y el tratamiento de TEV en pacientes con neoplasias hematológicas, se debe individualizar la decisión evaluando el balance riesgo de trombosis versus riesgo de hemorragia.
  • No obstante, es posible dar recomendaciones generales en el ámbito del paciente oncohematológico hospitalizado, basadas en experiencias personales y recomendaciones de expertos. En el escenario ambulatorio, la decisión es más compleja y difícil. Hay normas con cierto grado de claridad en el paciente con MM que recibe IMiD y en los pacientes con PV o TE. En el campo del tratamiento del TEV, la trombocitopenia es clave a la hora de la intensidad de la anticoagulación. Poco a poco, los ACOD van ganando confianza en este contexto, pero la HBPM es la primera opción aún. Se requieren más estudios en esta población de pacientes para obtener unas recomendaciones más sólidas.